Por Brenda Saraí Leyva Martínez, Coordinadora del Área Socioeducativa de NIMA A. C.

La justicia social

El día 20 de febrero se conmemoró, como cada año, el Día Internacional de la Justicia Social, que surge como una iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo [OIT] para recordar a las naciones que toda agenda pública, plan de desarrollo, política pública, económica o social debe estructurarse desde este principio. (Organización de las Naciones Unidas [ONU], s. f.)

La justicia social es un caleidoscopio que abarca diferentes ámbitos de la vida humana y social. Contempla, por una parte, que las personas nos desenvolvemos en un sistema económico que permea en nuestra vida cotidiana y, con el rápido desarrollo y crecimiento de la globalización, surge la exigencia de la clase trabajadora de que se dignifiquen sus condiciones laborales y de una mejor distribución de la riqueza. Por otra parte, tiene también como objetivo disminuir las desigualdades entre géneros. Esto se ha derivado de corrientes teóricas feministas que visibilizan la desigualdad y las relaciones de poder en el trabajo, ya que de acuerdo con Federici (2013), el trabajo no remunerado de las mujeres es el que produce la fuerza de trabajo para el capital, ya que se nos impone el cuidado y atención de los hombres (quienes reciben un salario) y de los hijos.

Paralelamente a la OIT, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2024) hace una distinción entre la justicia legal y la justicia social; la primera tiene que ver con procesos jurídico formales de acceso a la justicia, que se apegan a protocolos, leyes, etcétera; y la segunda tiene un enfoque de derechos humanos, igualdad de oportunidades y equidad.

En síntesis, la justicia social es un proceso holístico que involucra el respeto, garantía, promoción, protección y ejercicio de los derechos humanos.  Es el suelo que mantiene a todas las personas en condiciones de dignidad e igualdad.

¿Qué dicen las y los adolescentes sobre las desigualdades?

En el año 2023, el área socioeducativa de NIMA coordinó la Escuela de Promotoras y Promotores de Derechos Humanos y Cultura de Paz, un proyecto que se lleva a cabo con adolescentes en diferentes escuelas de León, Guanajuto, para que se conviertan en promotores de derechos humanos en sus comunidades.

En el primer módulo de la Escuela, las y los adolescentes realizaron un ejercicio por equipos para identificar el contexto sociopolítico en el que viven; se abordaron las problemáticas que observan en sus familias, su escuela y su ciudad. Los asuntos públicos impactan en su vida cotidiana, en su salud mental y en las relaciones con sus pares.

El concepto de desigualdad fue constante en cada uno de los equipos; identificaron diferentes formas en las que observan estas desigualdades:

Género

Las adolescentes se expresaron abiertamente sobre las problemáticas que viven en función de su género y edad. Refieren vivir acoso en distintos espacios públicos, y señalan que éste viene de hombres adultos, entre ellos, hombres policías.

Yo creo que nos sentiríamos más seguras si hubiera mujeres policías en las calles” (Karla, 13 años).

Trabajo

Otro de los elementos que surgen a partir de sus propios análisis, es que las personas no tienen sueldos dignos y eso incrementa los niveles de violencia e inseguridad. Les preocupa también que no todas las personas tienen la posibilidad de ir a la escuela, lo que dificulta que consigan trabajos bien remunerados.

Medio ambiente

El 2023 se caracterizó por ser un año de sequía, donde el ayuntamiento hizo recortes de agua en varias colonias de la ciudad. Esta situación preocupa mucho a las y los adolescentes. Su percepción ante esta problemática no se limita al hecho de no tener agua, sino a que las empresas sí la tienen; esto produce descontento y preocupación porque están conscientes de que el acceso al agua potable es un derecho de ellas y ellos como ciudadanos y no debería ser un privilegio de este sector.

Para ellas y ellos, visibilizar estas situaciones son elementos clave para la construcción de la ciudadanía, tal y como expresan en las definiciones que ellas y ellos construyeron:

“Sistema en el que un conjunto de personas, habitantes de un territorio, se rigen bajo los principios de una equidad de derechos, trato respetuoso y consideración de opiniones, independientemente de la edad, etnia, género o condiciones económicas de los individuos”. (Equipo Humanada, 2023).

“Las personas viven en condiciones de igualdad, donde hay paz, tolerancia y la sociedad es solidaria, y las normas y leyes son justas y respetadas por todas las personas, incluyendo a las autoridades” (Equipo Pepe Lovers, 2023).

Las y los adolescentes tienen una gran conciencia sobre las diferentes formas de injusticia y desigualdad y cómo éstas vulneran sus derechos; muestran interés en generar cambios sociales significativos que contribuyan a la justicia social. Para este fin, no se puede dejar de lado la corresponsabilidad del resto de la sociedad y del Estado.

Referencias:

Federici, S. (2013). Contraatacando desde la cocina. En Revolución en punto cero. Trabajo doméstico, reproducción y luchas feministas (p. 55-57). Traficantes de sueños.

Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2024). Día Mundial de la Justicia Social. Recuperado el 10 de febrero de 2024, de https://www.unicef.es/educa/dias-mundiales/dia-mundial-de-la-justicia-social

Organización de las Naciones Unidas. (s. f.). Día Mundial de la Justicia Social. Recuperado el 10 de febrero de 2024, de https://www.un.org/es/observances/social-justice-day


Instituciones de Apoyo

Centro de Promoción de los Derechos Humanos de Niñas, Niños y Adolecentes en Guanajuato.

Ubícanos:

Chiapas #501.
Col. Bellavista.
C.P. 37360
León, Gto. MX.

MAPA
Contacto:

477 713 2214
contacto.nima@comunidadloyola.org


  • Términos y condiciones.
  • Aviso de privacidad.
  • Bolsa de trabajo.

© 2022. Todos los derechos reservados NIMA®

Diseño y desarrollo HOT Marketing®

Privacy Preference Center