Por Dra. Janet Gabriela García Alcaraz, Coordinadora del Área de Investigación – NIMA
El pasado primero de junio de 2023, el centro NIMA presentó su informe anual de actividades. Con ello, además de hacer una rendición de cuentas y visibilizar el trabajo que realizamos en la comunidad, buscamos construir memoria de las violaciones a los derechos humanos de niñeces y adolescencias, así como exigir que no sucedan más. Con motivo de este evento, también organizamos el panel “Experiencias de participación de niñas, niños y adolescentes en el ejercicio y defensa de sus derechos humanos”, con el objetivo de que las personas que son acompañadas en proceso jurídicos y psicosociales hagan uso de voz para hablar de sus experiencias y se apropien de este tipo de plataformas para exigir sus derechos.
En este panel participaron dos mujeres adultas y dos mujeres adolescentes, cuyas vidas han sido afectadas por la violencia sexual. Sin embargo, en un ejercicio de construcción colectiva, otras madres que acuden al centro, compartieron sus testimonios en torno a tres preguntas sobre lo que ha implicado para ellas ser acompañadas por este centro de derechos. Aquí se recopilan sus experiencias y sentires. Se utilizan seudónimos para proteger su identidad.
¿Qué ha significado para ti estar acompañada en NIMA? ¿Qué impactos ha tenido en tú vida?
Aprendí muchas cosas que a lo mejor yo no entendía, o yo no había escuchado, al estar acompañando a mi hija en este proceso. Estar unidas en esto, aprendí a escuchar a mi hija, apoyarla, comprenderla, entendernos una a la otra. Aprendí a ya no tolerar el machismo porque yo en mi casa lo viví. La violación de mi hija se siente uno como si uno lo vivió también, se siente uno como solo, si uno lo dejaran solo (Virginia).
Que no estoy sola, que como yo hay otras mujeres. El apoyo psicológico y la ayuda legal, mi vida ha cambiado gracias a ambos apoyos recibidos en NIMA. El no estar sola y recibir justicia, el entender que no fue nuestra culpa, que lamentablemente la violencia es real y se vive día a día (Lucia).
De cierta forma segura, desde el primer momento que hablé con la abogada, sentí que estaba en el lugar correcto. Sentí dentro, de lo mal que me sentía emocionalmente que había alguien que nos entendía y creía, que nos ayudarían. Llevando el acompañamiento de mi hija nos hemos sentido apachados por todo el equipo de NIMA (Mariana).
¿Qué ha significado para ti conocer tus derechos?
Significa valorarnos como mujeres, aprender a decir que no, decir no al machismo. Saber que ya hay derechos de las mujeres en el mundo, a no quedarnos calladas, a no tener límites, aprender a decir muchas cosas (Virginia).
Ahora puedo llevar y disfrutar una vida sana donde yo puedo tomar decisiones sin sentirme culpable o que era una obligación, y así poder orientar a mi hija u otras personas (Lucia).
Me siento más segura para expresarlo. Si alguien necesita ayuda puedo darle mi opinión (Mariana).
¿Qué le dirías a otras personas?
A las niñas y niños y adolescente que no se queden callados, que busquen ayuda profesional. A las autoridades que los escuchen y no discriminar porque hay mucha gente que busca ayuda y no son escuchadas. Y a las mamás y padres de familia, que no están solas, que hay mucha ayuda en todo el mundo (Virginia).
No te quedes callada, no guardes silencio, no estás sola. Existen muchas instituciones como NIMA que de verdad te pueden ayudar y orientar. Estar alerta. (Lucia).
Que no se callen, que deben de alzar la voz. En caso de cualquier tipo de violencia deben de buscar ayuda y que denuncien. Niñas y niños, que cualquier cosa que les pase, que sientan que corren peligro, deben de contarlo a algún adulto para ser ayudados. Que sean más severos los castigos para los agresores, que ningún caso debe de quedar impune. Que no solapen a los agresores en caso de conocer a alguien, que sean empáticos con las personas que viven la violencia (Mariana).
Estas son las voces de mujeres que resuenan con la fuerza de sus emociones y que exigen justicia, verdad y reparación. Las madres de las víctimas también son víctimas,. Además, tienen que sobrellevar muchas cargas de género asociadas a su condición de mujer: estigmatización, culpa, sobrecarga de cuidados, pérdida de empleo y la ruptura de relaciones familiares son algunas de las formas de revictimización que enfrentan. Con sus testimonios se construye memoria y nos llaman a movilizarnos para transformar la realidad social.


